Entre el 5 y el 15 de enero de 2026, las aguas de Bahía recibieron a la elite de la región.
Con una delegación de 10 timoneles, nuestro país plantó bandera en una cancha complejísima, metiendo a casi todo el equipo en Flota de Oro y subiéndose al podio en la modalidad por Equipos.
El arranque del año náutico internacional siempre propone desafíos de alto calibre, y el 54° Campeonato Brasilero de Optimist no fue la excepción. La mítica Marina de Itaparica, en Bahía, Brasil, se transformó durante diez días en el epicentro de un certamen que reunió a un total de 168 competidores de los dos países potencias del continente: Brasil y Argentina.
La Asociación Optimist Argentina estuvo representada por una sólida delegación de 10 timoneles (8 masculinos y 2 femeninas), quienes bajo la experta mirada del coach Dante Cittadini y la atenta coordinación de Marisa Telma Ramos Delgado como Team Leader, debieron desplegar su mejor repertorio técnico y físico para domar una de las canchas más tácticas de Sudamérica.
Una cancha de ajedrez sobre el agua
El campeonato constó de un exigente programa de 12 regatas totales. La etapa clasificatoria abrió el juego con seis pruebas, dándole paso luego a las fases finales divididas en Flotas de Oro, Plata y Bronce.
Quienes conocen las aguas de Bahía saben que allí se corre con la cabeza tanto como con el cuerpo. Las condiciones meteorológicas plantearon un verdadero desafío diario:
EL VIENTO: Térmico de mar abierto que sopló con intensidades desde los 8 hasta los 18 nudos.
LA GEOGRAFÍA: Al tratarse de una bahía cerrada, las oscilaciones de los borneos eran marcadas y obligaban a mantener la concentración al 100%.
LA CORRIENTE [Factor clave]: Fue el gran determinante estratégico del campeonato. Durante la mañana el agua bajaba, pero a partir de las 14:00 o 15:00 horas, la corriente subía con fuerza, obligando a cambiar por completo los planes y las líneas de navegación.
Cuando el viento superaba los 10 o 12 nudos, aparecía una ola corta y picada (choppy) que exigió al máximo el control corporal y la técnica de llevada de los chicos.
"La corriente cambiaba drásticamente la estrategia a mitad de la tarde. Con más de 12 nudos, la ola corta exigió al máximo la técnica y el físico de nuestros timoneles".
Resultados
Argentina pisó fuerte en la Flota de Oro
El nivel de la flota argentina quedó demostrado desde la fase clasificatoria: ¡9 de los 10 timoneles lograron el pase a la Flota de Oro! Mientras tanto, el timonel restante dio una muestra de carácter gigante en la Flota de Plata.

En la clasificación general individual de la Flota de Oro, Bautista Pereiro firmó una tremenda actuación ubicándose en el Puesto 15, consolidándose como el argentino mejor clasificado. Muy de cerca lo siguió Tiziano Vesperini en el Puesto 21 y Donato Pichetti en el 26.
Mención especial para Felipe Blas, quien tras quedar en la Flota de Plata, navegó con un ritmo implacable para coronarse como el ganador absoluto (Puesto 1) de la Flota de Plata.
Posiciones Finales - Delegación Argentina
Flota de Oro
- 15° - Bautista Pereiro (ARG 4188)
- 21° - Tiziano Vesperini (ARG 4246)
- 26° - Donato Pichetti (ARG 4175)
- 31° - Justo Bracco (ARG 4057)
- 32° - Nina Raineri Taverna (ARG 3938)
- 37° - Juana Gutiérrez (ARG 4073)
- 44° - Julián Gauna (ARG 4146)
- 47° - Mateo Guille (ARG 4093)
- 50° - Pedro Bearzotti (ARG 4030)
Flota de Plata
- 1° - Felipe Blas (ARG 4152)
¡Podio en el Team Racing!
El 12 de enero se interrumpió la competencia individual para dar lugar al siempre apasionante campeonato por equipos (Team Racing). Aunque la participación no era obligatoria, la delegación argentina no dudó en decir presente y armó dos combinados utilizando a sus 10 atletas para medirse contra el resto de los 16 equipos inscriptos.
La estrategia, el compañerismo y el trabajo en equipo dieron sus frutos. El team integrado por Felipe Blas, Mateo Guille, Juana Gutiérrez, Nina Raineri Taverna y Tiziano Vesperini completó una actuación brillante y se quedó con el 3° puesto del podio, trayendo una medalla clave para nuestro país.
Balance
El balance final del viaje a Itaparica excede por completo los números en la tabla. Los chicos sumaron horas de vuelo valiosísimas en una cancha internacional sumamente compleja, fortalecieron los lazos como grupo y demostraron que el Optimist argentino sigue pisando fuerte a donde sea que vaya.
¡Felicitaciones a todo el equipo, entrenadores y familias por dejar nuestra bandera en lo más alto!










